Vanesa Palmer, gerente de desarrollo de negocio en CaixaBank DayOne, ofreció un módulo intensivo sobre lanzamiento, medición y métricas a los participantes de las categorías Start y Youth. Palmer desgranó los desafíos más habituales a los que se enfrentan las startups en sus primeras etapas y puso el foco en las métricas que realmente permiten entender si un producto está generando tracción.
—¿Qué métricas iniciales considera más útiles para que un emprendedor evalúe si su producto está generando el interés esperado?
—En las primeras fases, las métricas más valiosas son la retención de usuarios (si vuelven tras la primera interacción), el nivel de engagement (tiempo de uso, frecuencia, interacción con funciones clave) y el feedback cualitativo. Estas métricas indican si el producto resuelve un problema real y genera valor. No basta con atraer usuarios; lo importante es que permanezcan y recomienden. Por ejemplo, si lanzas una app y el 60% de los usuarios vuelve en la primera semana, es una señal positiva. Si además comentan mejoras concretas, indica interés real más allá de la curiosidad inicial. Por otro lado, las métricas a seguir también van a depender del modelo de negocio que tenga la startup. No es lo mismo un SaaS (software as a service) que un e-commerce o una APP. En todo caso, conforme la startup va consolidando su modelo, es crucial validar los unit economics del modelo. Se trata de calcular cuánto cuesta adquirir y servir a un cliente frente a cuánto valor genera ese cliente para la startup. Los dos indicadores más comunes son el CAC (Coste de Adquisición de Cliente) y LTV (Lifetime Value), teniendo en cuenta que para que un modelo sea sostenible en el tiempo el LTV debe ser significativamente mayor que el CAC.
—¿Cómo puede una startup en fase temprana interpretar correctamente sus primeras métricas para orientar decisiones de crecimiento?
—Debe centrarse en tendencias y aprendizajes, no en cifras absolutas. Si la retención mejora después de ajustes, es señal de que el producto evoluciona en la dirección correcta. Por ejemplo, si tras simplificar el registro la tasa de activación sube del 30% al 50%, eso valida la hipótesis de fricción inicial. Hay que evitar obsesionarse con métricas de vanidad como descargas o seguidores, que no reflejan valor real. Lo esencial es usar los datos para iterar rápido y validar hipótesis sobre el comportamiento del usuario.
—¿Qué factores debería priorizar una startup en fase temprana para planificar un lanzamiento efectivo con recursos limitados?
—Con pocos recursos, la prioridad es definir claramente la propuesta de valor, construir un MVP funcional que resuelva el problema principal y diseñar una estrategia de comunicación enfocada en el segmento más receptivo. Es mejor concentrarse en un nicho y generar tracción inicial que dispersarse en múltiples canales. La simplicidad y la coherencia son claves para maximizar impacto. Por ejemplo, si tu producto es una herramienta para freelancers, céntrate en comunidades específicas como grupos de LinkedIn o foros especializados, en lugar de invertir en publicidad masiva
—¿Cómo recomienda validar el momento adecuado para lanzar un producto sin caer en retrasos innecesarios ni salir al mercado demasiado pronto?
—El momento ideal es cuando el producto puede ofrecer una experiencia mínima que permita aprender del mercado. Si el MVP resuelve el problema principal y permite recoger feedback útil, es mejor lanzar pronto y ajustar sobre la marcha. Retrasar el lanzamiento buscando perfección suele implicar perder velocidad y oportunidades de aprendizaje. Un ejemplo que solemos usar en formaciones es el de Dropxbox, que lanzó con un simple vídeo explicativo antes de tener la plataforma completa, para validar interés. Si tu MVP permite recoger feedback útil, es mejor lanzar pronto y ajustar, que esperar la perfección y perder velocidad.
—¿Qué criterios puede usar una startup para identificar los canales de adquisición más adecuados en sus primeras etapas?
—Debe analizar dónde se encuentra su público objetivo y qué canales permiten coste bajo, alta segmentación y posibilidad de interacción directa. Normalmente, redes sociales nicho, comunidades online, marketing de contenidos y colaboraciones con microinfluencers son más efectivos que campañas masivas. El objetivo inicial es validar el canal, no escalar. También es muy importante obtener información de primera mano de tus usuarios. No hay que tener miedo a 'salir a la calle' y entrevistarlos.
—¿Cómo recomienda comparar el rendimiento de distintos canales cuando aún se dispone de pocos datos?
—En esta fase, conviene usar indicadores simples como coste por lead, tasa de conversión y calidad del tráfico (usuarios que interactúan y vuelven). Con pocos datos, lo importante es experimentar rápido, medir de forma consistente y priorizar el canal que aporte usuarios más comprometidos, aunque el volumen sea bajo. La calidad pesa más que la cantidad, sobre todo en las etapas iniciales donde no va tanto de 'escalar' sino de 'validar'.